En su primera comparecencia ante un tribunal federal en Estados Unidos, el expresidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente de los cargos que enfrentará en Nueva York por supuestos vínculos con narcoterrorismo y conspiración, marcando el inicio de un proceso judicial que capta atención internacional.  El político venezolano, acompañado por su esposa Cilia Flores, se presentó este lunes ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde negó rotundamente las acusaciones formuladas por la fiscalía estadounidense y se declaró “no culpable” de todos los cargos.  En un breve procedimiento judicial, Maduro afirmó ante el juez federal Alvin Hellerstein que es inocente de los delitos que se le imputan, entre ellos conspiración de narcotráfico y narco-terrorismo, y aseguró que mantiene su condición de presidente legítimo de Venezuela, pese a haber sido capturado recientemente por fuerzas estadounidenses durante una operación sorpresa en Caracas.  Durante la audiencia, el líder venezolano —vistiendo uniforme de prisión— se presentó junto a Flores, quien también rechazó las acusaciones en su contra y se declaró inocente. Ambos permanecieron bajo custodia y no solicitaron libertad bajo fianza, según indicaron sus abogados.  Maduro reiteró que considera su detención “un acto injusto” y afirmó que se siente “prisionero de guerra”, cargando contra lo que calificó como una acción impulsada por intereses políticos detrás del proceso judicial. Su defensa anticipó que cuestionará la legalidad de su captura y buscará argumentos basados en inmunidad diplomática durante el desarrollo del caso.  La fiscalía estadounidense acusa a Maduro y otros implicados de utilizar durante años posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, lo que ha generado un caso de alto perfil que pone en el centro del debate internacional las relaciones entre Washington y Caracas.  El tribunal fijó una nueva audiencia para el 17 de marzo, donde se espera que las partes presenten argumentos preliminares en torno a las pruebas y la defensa legal del expresidente venezolano. 
En medio de la tensión entre Venezuela y Estados Unidos, dos cazas estadounidenses F-18 sobrevolaron el Golfo de Venezuela este martes, en una operación que se extendió cerca de 40 minutos. Esta acción ha sido interpretada como una demostración de fuerza por parte de Estados Unidos en contra del régimen de Nicolás Maduro, en un contexto marcado por un despliegue naval armado en el Caribe desde septiembre. Según informes internacionales, el sobrevuelo tuvo lugar a menos de 160 kilómetros al noreste de Maracaibo, la ciudad más grande de Venezuela. De acuerdo con The Miami Herald, los cazas permanecieron dentro del espacio aéreo venezolano durante al menos 40 minutos a una altitud aproximada de 7.660 metros. La Marina de Estados Unidos ha señalado que los F-18 son capaces de llevar a cabo diversas misiones, como patrullaje y defensa aérea, apoyo aéreo cercano, ataques contra infraestructura militar, supresión de defensas enemigas, escolta de aeronaves y vigilancia avanzada. Esta operación no ha sido la única registrada en los últimos días. El jueves, dos B-52H Stratofortress de la Marina de Estados Unidos sobrevolaron el noreste de Curazao en misiones de largo alcance. Estas aeronaves, con base en Dakota del Norte, completaron un recorrido frente al litoral occidental venezolano antes de continuar hacia el Atlántico. Por otro lado, el Comando Sur ha mantenido activos drones de reconocimiento, aeronaves de patrulla marítima P-8A Poseidón y plataformas ISR diseñadas para rastrear embarcaciones vinculadas al contrabando y narcotráfico. Desde Estados Unidos han enfatizado que estos movimientos buscan combatir redes de crímenes transnacionales. Fuente: Meganoticias
En su primera comparecencia ante un tribunal federal en Estados Unidos, el expresidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente de los cargos que enfrentará en Nueva York por supuestos vínculos con narcoterrorismo y conspiración, marcando el inicio de un proceso judicial que capta atención internacional.  El político venezolano, acompañado por su esposa Cilia Flores, se presentó este lunes ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde negó rotundamente las acusaciones formuladas por la fiscalía estadounidense y se declaró “no culpable” de todos los cargos.  En un breve procedimiento judicial, Maduro afirmó ante el juez federal Alvin Hellerstein que es inocente de los delitos que se le imputan, entre ellos conspiración de narcotráfico y narco-terrorismo, y aseguró que mantiene su condición de presidente legítimo de Venezuela, pese a haber sido capturado recientemente por fuerzas estadounidenses durante una operación sorpresa en Caracas.  Durante la audiencia, el líder venezolano —vistiendo uniforme de prisión— se presentó junto a Flores, quien también rechazó las acusaciones en su contra y se declaró inocente. Ambos permanecieron bajo custodia y no solicitaron libertad bajo fianza, según indicaron sus abogados.  Maduro reiteró que considera su detención “un acto injusto” y afirmó que se siente “prisionero de guerra”, cargando contra lo que calificó como una acción impulsada por intereses políticos detrás del proceso judicial. Su defensa anticipó que cuestionará la legalidad de su captura y buscará argumentos basados en inmunidad diplomática durante el desarrollo del caso.  La fiscalía estadounidense acusa a Maduro y otros implicados de utilizar durante años posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, lo que ha generado un caso de alto perfil que pone en el centro del debate internacional las relaciones entre Washington y Caracas.  El tribunal fijó una nueva audiencia para el 17 de marzo, donde se espera que las partes presenten argumentos preliminares en torno a las pruebas y la defensa legal del expresidente venezolano. 
En medio de la tensión entre Venezuela y Estados Unidos, dos cazas estadounidenses F-18 sobrevolaron el Golfo de Venezuela este martes, en una operación que se extendió cerca de 40 minutos. Esta acción ha sido interpretada como una demostración de fuerza por parte de Estados Unidos en contra del régimen de Nicolás Maduro, en un contexto marcado por un despliegue naval armado en el Caribe desde septiembre. Según informes internacionales, el sobrevuelo tuvo lugar a menos de 160 kilómetros al noreste de Maracaibo, la ciudad más grande de Venezuela. De acuerdo con The Miami Herald, los cazas permanecieron dentro del espacio aéreo venezolano durante al menos 40 minutos a una altitud aproximada de 7.660 metros. La Marina de Estados Unidos ha señalado que los F-18 son capaces de llevar a cabo diversas misiones, como patrullaje y defensa aérea, apoyo aéreo cercano, ataques contra infraestructura militar, supresión de defensas enemigas, escolta de aeronaves y vigilancia avanzada. Esta operación no ha sido la única registrada en los últimos días. El jueves, dos B-52H Stratofortress de la Marina de Estados Unidos sobrevolaron el noreste de Curazao en misiones de largo alcance. Estas aeronaves, con base en Dakota del Norte, completaron un recorrido frente al litoral occidental venezolano antes de continuar hacia el Atlántico. Por otro lado, el Comando Sur ha mantenido activos drones de reconocimiento, aeronaves de patrulla marítima P-8A Poseidón y plataformas ISR diseñadas para rastrear embarcaciones vinculadas al contrabando y narcotráfico. Desde Estados Unidos han enfatizado que estos movimientos buscan combatir redes de crímenes transnacionales. Fuente: Meganoticias