25 de diciembre de 2020

CINE MODO NAVIDEÑO

Invitación para ver o volver a ver clásicos del séptimo arte cuyas historias se desarrollan en estas fechas.

Por Marcela Yianatos.

Para este fin de semana largo y navideño, donde muchos no tenemos gran opción de salir de casa, las películas se vuelven una buena alternativa de compañía y entretenimiento. Aquí les dejamos algunos filmes para estar en sintonía con la fecha y pasar más de un buen momento, solo, con amigos o en familia:


¡Qué bello es vivir! (It´s a wonderful life!, 1946)

Si aún no ves el más grande clásico navideño, es hora que te pongas al día. Esta hermosa película de Frank Capra, trajo de vuelta al cine a James Stewart, quien se había alejado de lo reflectores para combatir en la segunda guerra mundial, sufriendo de estrés post traumático a su regreso. Su personaje de George Bailey, un hombre lleno de matices, soñador absolutamente frustrado, decide que no vale la pena vivir, hasta que un curioso encuentro en el momento preciso cambia su existencia. Podría ser un paralelo de como esta película cambia a Stewart en la vida real, pues su perfecta y sentida interpretación lo lleva a lo alto de su carrera y a superar los vestigios de la guerra.


Una historia para valorar lo que realmente es importante y ojalá ver en familia.




Gremlins (1984)

Joe Dante, más conocido hasta ese momento por su trabajo como director en películas de terror mayoritariamente de corte B, trae de la mano de Steven Spielberg esta comedia de terror que encanta tanto a chicos como a grandes. Un padre encuentra en uno de sus viajes un extraño ser, conocido como Mogwai, el cual lleva como regalo de navidad a su hijo (Zach Galligan). El tierno “animal” al que llaman Gizmo, es bueno y simpático, pero olvidar las 3 reglas básicas en su cuidado, las cuales son advertidas al padre al momento de su compra, puede ser un verdadero desastre: No mojarlo o darle agua, no exponerlo a la luz brillante o directa del sol y no darle de comer pasada la medianoche.


Mucha sátira de otros pasajes cinematográficos, momentos inesperados, algunos un poco grotescos, un verdadero clásico ochentero que revive en estos tiempos. Tiene también una segunda parte bastante entretenida, pero que carece un poco de magia... Magia navideña quizás.